Primera hora después del parto: “La hora sagrada”

Contacto piel a piel

Este método facilita el inicio de la lactancia materna ya que permite que el bebé encuentre el pecho y se prenda, lo cual tiene más posibilidades de terminar en una succión efectiva que cuando el bebé es separado de su madre en las primeras horas.

 

Por M. Gina Seletti

La primera hora post parto es llamada la hora sagrada. Es un momento único y especial que comienza cuando el recién nacido, que no sufre ninguna complicación, es colocado desnudo  encima del pecho de su madre inmediatamente después de nacer. Durante esta etapa esperamos encontrar un período inicial de alerta, de aproximadamente 2 horas, que es la ventana fisiológica donde reconocerá a su madre; olerá y tocará las mamas, se relajará e idealmente comenzará la primera succión del pecho de manera instintiva.

En este hábitat el bebé respira, está caliente y se alimenta. Recibe oxígeno, calor, nutrición y protección.

Es una práctica fundamental, ya que tiene beneficios más allá de la primera hora de vida. Puede extenderse a la estadía en maternidad y al hogar, involucrando a toda la familia.

Se encuentra científicamente comprobado que el contacto de la piel de la madre y la de su bebé en la primera hora después del parto ayuda a la lactancia materna y a la constitución del vínculo, estabiliza la respiración y la oxigenación del bebé, mantiene sus niveles de glucemia, estabiliza la presión arterial, reduce las hormonas del estrés, disminuye el llanto, promueve el inicio precoz de la lactancia materna, y mantiene la temperatura, reduciendo el riesgo de hipotermia. Permite la colonización inicial del tracto intestinal del bebé con las bacterias normales de la madre, si ella es la primera persona que sujeta al bebé y no el doctor, enfermera u otros, que pueden colonizar al bebé con sus bacterias intrahospitalarias. Además facilita el apego entre la madre y su recién nacido, porque el bebé está alerta en la primera hora o dos horas. Después de dos a tres horas es frecuente que el bebé se duerma por períodos largos.

¿Y cómo colabora esta práctica con la lactancia materna? Este método facilita el inicio de la lactancia materna ya que permite que el bebé encuentre el pecho y se prenda, lo cual tiene más posibilidades de terminar en una succión efectiva que cuando el bebé es separado de su madre en las primeras horas. También contribuye a que la lactancia dure más y sea exclusiva.

¿Y es común que suceda en nuestros centros de salud? ¡Para nada! Muchas de las barreras que provienen de parte del sistema de salud se relacionan con prácticas arraigadas, más que con una razón médica o alguna evidencia científica sobre el perjuicio a este método. Algunos cambios en las prácticas pueden facilitar el apego piel a piel. Algunos ejemplos de barreras serían el temor a que el bebé se enfríe, que puede ser resuelto secando al bebé y colocándolo desnudo en el pecho de la madre, cubrirlos a ambos con una manta, frazada o cobertor y entibiando el lugar donde ocurren nacimientos. Otra de las barreras puede ser que el bebé necesita ser examinado, pero la mayoría de los exámenes pueden realizarse en el pecho de la madre, donde estará tranquilo y el peso podrá ser tomado luego.

Si la madre necesita que la suturen el bebé puede permanecer en el pecho de la madre, mientras tanto.

Retrasar el primer baño permite que el unto sebáceo humecte la piel del bebé, la lubrique y la proteja. El bebé quedaría sin esta protección. Retrasar el baño también previene la pérdida de temperatura.

Si el bebé está letárgico debido a la medicación materna, es aún más importante que esté en contacto con su madre porque necesita apoyo extraordinario para el apego y su alimentación.

¿Y cuando el parto es de mellizos o gemelos? En ese caso el intervalo entre los nacimientos varía. Generalmente, el primer bebé puede tener contacto piel a piel con su madre hasta que se inicia el trabajo de parto para el segundo nacimiento. El primer gemelo puede continuar en contacto piel a piel con un miembro de la familia para mantenerse caliente y en contacto hasta que el segundo bebé nazca. Entonces ambos bebés se colocan en contacto piel a piel con la madre y se le ayudará cuando estén listos para amamantar.

¿Cómo podría ayudarse a los centros de salud para que comiencen a adoptar este método? Cambiando los protocolos de los hospitales podría apoyarse ese contacto ininterrumpido y directo inmediatamente después del nacimiento, tanto en una cesárea como en un parto vaginal.

Algunos académicos relacionan ese momento «sagrado» con un comportamiento animal ya que para los mamíferos ese contacto íntimo y natural que es el pecho de la madre garantiza la satisfacción de necesidades biológicas básicas. Por lo que todas las prácticas naturales que puedan realizarse que sean beneficiosas para la madre y el bebé deberían ser bienvenidas y adoptadas por el personal médico.

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