“Quiero que se sepa la verdad y que se haga justicia”

CAROLINA GUEVARA

La primera de los imputados en contar su versión de los hechos en la Ex Comisaria Primera de Pergamino fue Guevara. La oficial que cumplía funciones aquella tarde trágica dijo además que “Yo también soy un ser humano, una mujer, una madre y sufro todos los días después que pasó esto”.

(PERGAMINO.- DE LA OPINION) – Sin ningún lugar a dudas que las palabras de la exoficial de Policía, Carolina Denise Guevara, fueron las más importantes hasta el día lunes en el juicio que investiga la muerte de siete detenidos en la Comisaría Primera de Pergamino en marzo de 2017. La joven mujer que se encuentra con arresto domiciliario en nuestra ciudad contó su versión de los hechos y entre otras cosas manifestó que fue ella quien se comunicó con los Bomberos Voluntarios de Pergamino y también con los Bomberos de Policía para dar aviso del incendió que habría comenzado cerca de las 18:00.
También en una parte de su relato indicó que ayudó con botellas de agua a algunos de los detenidos y que además “hizo todo lo posible para evitar la tragedia. Quiero que se sepa la verdad y que se haga justicia”.
Consultada por la querella sobre la actuación de sus compañeros de tareas dijo que todos intentaron evitar la muerte de los detenidos, que el humo era intenso en la seccional y que nunca supo donde se encontraban los matafuegos. También se refirió a una charla con “Noni” Cabrera minutos antes que se produzca la tragedia donde el interno solicitaba un colchón, música y que lo ayudaran con unas heridas que había sufrido antes de terminar tras las rejas.
En el final de su exposición ante el Tribunal Criminal Oral Nº 1, la única mujer imputada en la causa y que tenía algunos meses en la Comisaría Primera de la vecina ciudad de Pergamino y tres años de antigüedad en la fuerza manifestó que “creo en la Justicia y también en Dios. Tengo parte de mi familia que se enfermó por todo lo que sucedió, mi padre con cáncer y mi hijo con inconvenientes de pérdida de peso, tiroides y miedos. Además estoy muy mal con tratamiento psiquiátrico y psicológico. Yo también soy un ser humano, una mujer, una madre y sufro todos los días después que pasó esto”.
Cuando la oficial estaba dando los últimos conceptos sobre lo que ocurrió, la madre de uno de los chicos fallecidos lanzó unos insultos sobre su persona y debió abandonar la sala en unos de los momentos de extrema tensión y nerviosismo con lo que el lunes se desarrolló la jornada.
Como dato destacado en el inicio de su relato, Guevara manifestó que los abogados defensores que tenían parte de los imputados anteriormente -Ingrata y Arzagot de San Nicolás- habían planteado como estrategia inculpar a Sebastián Donza con el objetivo de desligarse de responsabilidades y morigerar sus penas, aunque “hoy voy a contar toda la verdad de aquel día” dijo la joven policía.

Dos testigos
Luis Onofri y Braian Ciro, psicólogo que representa a la Comisión Provincial de la Memoria y efectivo de la División de Comando de Patrulla Pergamino, respectivamente, declararon el lunes ante los jueces por un lapso de 15 minutos. En tanto que un efectivo de apellido Ulloa no se presentó luego de haber sido notificado por la justicia y es posible que por la fuerza pública deba presentarte.

Se acerca el final
Los desgarrantes testimonios de los sobrevivientes, vecinos y Bomberos Voluntarios, de las pericias y pruebas materiales que pudo recolectar en un gran trabajo la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 3 a cargo de Nelson Mastorchio y su equipo de trabajo (Sebastián Labate, Romina Caniglia y Juan Martín Fontana) indican que los policías no habrían hecho lo necesario para prevenir o extinguir el foco ígneo que se inició en la celda 1.
Había 19 presos en las celdas: siete de ellos murieron, 12 salvaron sus vidas de milagro.
Un informe de la Comisión Provincial de la Memoria –querellante en la causa- que reconstruyó lo ocurrido a partir de los testimonios de los detenidos y los peritajes realizados, estableció que “los policías que cumplían funciones en la dependencia tomaron conocimiento de este primer foco de incendio. No obstante, hicieron caso omiso al reclamo de los detenidos de las demás celdas para que ayudaran a apagar el fuego ya que sus vidas estaban en peligro por el humo tóxico que desprendía el material no ignífugo de los colchones de gomaespuma”. Los presos encerrados ahí murieron asfixiados y sus cuerpos terminaron carbonizados por las llamas.
Al parecer, el propio historial de la Comisaría Primera de Pergamino preanunciaba lo que ocurriría años después. En marzo de 2016 los presos provocaron un incendio similar, utilizando los colchones de goma espuma. Esa vez el fuego fue sofocado y la cosa no pasó a mayores. Un mes después se produjo otro incendio, con la misma fuente, en el que tampoco hubo víctimas. A pesar estos antecedentes, sus celdas continuaron utilizándose debido, en gran parte, a la falta de alcaidías y penales a lo largo de toda la provincia de Buenos Aires.

Siete jóvenes
En la denominada “masacre de la Primera” perdieron la vida: Sergio Filiberto, de 27 años; Federico Perrota, de 22; Alan Córdoba, de 18; Franco Pizzarro, de 27; John Mario Chillito Claros, colombiano, de 25; Juan Carlos Cabrera, de 23 y Fernando Emanuel Latorre, de 24.

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