Radicales entre liderar o seguir detrás del PRO

PROYECCIÓN

  • Un sector del radicalismo que fue a las internas por el sector moderado del larretismo duda de las posibilidades de Bullrich de cara a las elecciones de octubre. Sumado al “huracán” Milei y a las victorias de la UCR en varias provincias, se reabre dentro del elenco boinablanca, la orientación política de la alianza cambiemista que nació en 2015.

Por Pablo Esquivel – Licenciado en Comunicación Social. Periodista. (Diagonales)

Lo que se vivió en la Cámara de Diputados en las últimas horas frente al debate de la actualización del piso del cobro del impuesto a las Ganancias marcó un nuevo punto de inflexión en la convivencia entre las fuerzas de Juntos por el Cambio (JxC). Y un actor principal en la disputa de correlaciones a la interna es la UCR.

La alianza electoral de la principal fuerza opositora al kirchnerismo que tuvo como principales componentes al PRO, al radicalismo y a la Coalición Cívica desde 2015 parece sufrir los coletazos de la feroz interna que hasta el 13 de agosto encabezaron los sectores de “halcones” de Patricia Bullrich y las “palomas” del perdedor Horacio Rodríguez Larreta.

Especialmente en los sectores más progresistas de la UCR que acompañaron a Larreta, los últimos acontecimientos plantean muchas dudas sobre el rumbo que debería adoptar el partido para los próximos años, frente a un mapa político que se reconfigura de manera vertiginosa. Desde distintos sectores de JxC dan por hecho que después del 10 de diciembre el bloque se fracturará, tanto en el ámbito legislativo como, incluso, de forma más estructural.

Lo urgente y de cortísimo plazo, las posibilidades electorales de JxC y de Bullrich en particular, establecen un frágil estado de alineamiento en las huestes cambiemistas, pero se huele que la paz es temporal y depende de cada hecho de la coyuntura que las asperezas queden más o menos expuestas. A diferencia de lo que fue el periodo de surgimiento del espacio y con la presidencia de Mauricio Macri, hay dirigentes que plantean sus diferencias y la hegemonía PRO parece haber quedado atrás.

Esto está más que claro en la UCR. La performance electoral del radicalismo en las elecciones provinciales lo muestran competitivo en varios distritos nacionales, y está en condiciones de llegar al 22 de octubre con cinco gobernaciones ganadas: Jujuy, Corrientes, Santa Fe y Chaco, ya aseguradas; y, les puede seguir este próximo fin de semana Alfredo Cornejo en Mendoza.

En frente, desde el partido amarillo se hicieron con Chubut, y con alianzas locales, también San Juan y San Luis. Se descuenta que el PRO también gane en Entre Ríos con Rogelio Frigerio, y en CABA con Jorge Macri. En este ámbito, se establecería una paridad interna de cinco distritos por lado.

Las altas expectativas que había por el desempeño nacional de JxC a nivel nacional, quedaron rebajadas por un Javier Milei que parecería haberles arrebatado el lugar de principal espacio de oposición y también su eje discursivo del “cambio”. Al nombre de la coalición que tiene a Bullrich como candidata parecería no adjudicársele esa palabra. Pero tampoco llegarían tan “juntos” a octubre.

EL RADICALISMO “PROGRESISTA”: PRINCIPAL FOCO DE LAS TENSIONES INTERNAS

“No avisaron lo que iban a hacer en el recinto”, se quejaron en el equipo del presidente del bloque PRO en Diputados Cristian Ritondo a Diagonales, sobre la actitud del grupo que responde al espacio del radical exprecandidato a jefe de Gobierno porteño Martín Lousteau. El bloque que encabeza el vicerrector de la UBA y armador del espacio Evolución Emiliano Yacobitti formó parte del cuórum que permitió ayer el tratamiento y la media sanción de la modificación del impuesto a las Ganancias.

La definición de Patricia Bullrich para su tropa legislativa era de “abstenerse” en el debate parlamentario, pero desde los sectores duros que conforman JxC en la Cámara Baja directamente se opusieron a la iniciativa. Sin embargo, ni Ritondo, como tampoco los presidentes de la UCR en Diputados Mario Negri, ni Juan Manuel López de la Coalición Cívica pudieron impedir que el radicalismo de Evolución se sumara al debate aunque luego lo rechazara. 

Este mismo espacio dentro de la UCR es el que tiene un “Plan B” ante una eventual debacle de JxC, si es que Bullrich queda afuera de la contienda electoral. Lousteau casi destrona al PRO de su “patio trasero”, la Ciudad de Buenos Aires, quedando a un punto de Jorge Macri, pero sí su alfil Maximiliano Pullaro se quedó con la gobernación de Santa Fe. Y también cerca del golpe quedaron Rodrigo de Loredo en Córdoba capital y Martin Berhongaray en La Pampa.

En el entorno de Lousteau, son tajantes: “Evolución encabeza el espacio de renovación”, plantearon a Diagonales. Cuando se los interroga sobre su futuro en JxC optan por no sacar los pies del plato: “Nosotros somos parte del radicalismo y la UCR es la columna vertebral de JxC”. Lo que sí aparece más claro es que buscarán dirigir la UCR, y creen que, a raíz de su crecimiento nacional, lograran ese liderazgo partidario. 

A las posiciones distantes de los dirigentes “evolucionistas” de la UCR, con respecto a la primera plana PRO, se le suman las de otros referentes del elenco boinablanca como su presidente del Comité a nivel nacional y exprecandidato a vicepresidente larretista, Gerardo Morales, y de otras caras más “nuevas” como la del neurocientífico Facundo Manes, que a última hora apoyó al alcalde porteño en la interna de JxC.

Ni Facundo, ni su hermano Gastón Manes, presidente de la Convención Nacional, dieron declaraciones y se mantienen apartados de las luces públicas, pero se estima que si los resultados electorales no acompañan, buscarán reorientar la estrategia nacional y el devenir de su espacio en un nuevo armado superestructural. 

Lo mismo sucedió con otros políticos históricos del espacio como el cofundador de la Junta Coordinadora radical Federico Storani que había señalado que no creía en un “replanteo” de la UCR dentro de la coalición.

La irrupción de Javier Milei luego de las PASO del 13 de agosto, el crecimiento de La Libertad Avanza (LLA) en las urnas y los guiños de uno de los fundadores de la coalición y expresidente Mauricio Macri hacia el candidato ultraliberal condicionan el acompañamiento de estos sectores del radicalismo, pero también de quienes militan el “barro” territorial.

“El panorama es complejo para JxC, independientemente de a cuáles candidatos apoyamos en la interna. Bullrich, con el efecto Milei, quedó sorprendida y todavía no tiene una estrategia clara. Le cambió el tablero. Creo que cada uno de nosotros debe hacer lo mejor en el territorio”, expresaron a Diagonales desde el entorno de un dirigente moderado del radicalismo bonaerense.

Otra batalla se libra en estos distritos más populosos de la Provincia de Buenos Aires, donde ven a Milei como una amenaza para las intendencias radicales, que pugnan por lo bajo por poder incluir una campaña con corte de boleta para mantenerse en sus distritos.

“La gente está contenta y con buen ánimo para el desafío. Ahora hay que militar a fondo la campaña. A Milei no se lo estudia ni se lo interpreta. Se le gana y listo.”, buscó descomprimir el candidato a vicegobernador de Néstor Grindetti y presidente del Foro de Intendente Radicales, Miguel Fernández, para Diagonales.

Solo el tiempo definirá qué debates son los que encarará el radicalismo, en base a los nuevos tiempos políticos que se avecinan, o, como confió un actual intendente a este portal, si es la ocasión para “hacer una autocrítica”. (Diagonales)

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