Sin aborto legal, la Provincia quedó a la deriva

SIN PROTOCOLO

El territorio bonaerense es uno de los pocos del país donde no existe ningún tipo de protocolo para abortos no punible. El ministro ultracatólico de Vidal borró de un escobazo decisión de la exministra de Salud, Zulma Ortiz. La posibilidad del acceso femenino quedó al margen.

 

(La Tecla) – Si bien es conocido el posicionamiento de María Eugenia Vidal en contra del proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo que desaprobó el Senado de la Nación en las primeras horas del jueves, la provincia de Buenos Aires tiene una situación particular. Es que, por decisión de la gestión de Cambiemos, es uno de los pocos territorios donde no hay ningún tipo de acompañamiento en los casos no punibles.

La problemática no es nueva y data desde la llegada del exintendente de San Miguel, Joaquón de la Torre, al gabinete de Vidal. Primero, fue el ministro de Producción; luego pegó el salto a Ministro de Gobierno. Es que, fue De la Torre, quien logró dar marcha atrás con una resolución del Ministerio de Salud en tiempos de la gestión de Zulma Ortiz.

En definitiva, la exfuncionaria que debió renunciar bajo varias sospechas por malgastar los fondos de la cartera sanitaria, había acoplado el sistema de Salud bonaerense con los protocolos de abortos no punibles redactados por el Gobierno nacional y en línea con los parámetros internacionales de la Organización Mundial de la Salud. La decisión de Ortiz fue el 12 de octubre de 2016 y hasta se oficializó con su firma en el Boletín Oficial.

Sin embargo, la mano del ultracatólico De la Torre logró que se revierta el decreto y quede obsoleto a las dos semanas de haberse proclamado. Si bien, en estricto off the record, desde calle 6 reconocieron la muñeca del exintendente de San Miguel, aseguraron que la medida se produjo porque “no les fue dada debida intervención previa a las distintas áreas de la administración con competencia en la materia (Justicia, Desarrollo Social y Derechos Humanos)”.

Con dicho panorama, la Provincia se quedó sin alinearse al protocolo redactado en los últimos meses de gobierno de Cristina Fernández de Kirchner (gestión de Daniel Gollan, 2014). Pero eso no fue todo.

Buenos Aires quedó al margen de cualquier tipo de protocolo, ya que Ortiz, para adherir al redactado por la Nación en 2014, se desligó del protocolo bonaerense lanzado en 2012. En ese sentido, al dar marcha atrás con la adhesión, no se volvió a instrumentar el texto de la gestión de Alejandro Collia; por ende, en la órbita provincial no existe ningún escrito que regularice las interrupciones no punibles.

De esa manera, sin protocolo para abortos no punibles, la sanción favorable de la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo era la solución para que la Provincia tenga una política de salud en materia de abortos.

Inclusive, conforme lo expresado por el ministro de Salud, Andrés Scarsi, al día siguiente a la votación de los diputados nacionales: “en caso que se apruebe el aborto, la Provincia está en condiciones de implementarlo”. Y explicó que su equipo estaba “monitoreando el tema” desde hace tiempo.

Así, con el derrotero de la sesión del Senado y la imposición de la postura en contra de la legalización, la Provincia se mantiene al margen de las políticas sanitarias en materia de abortos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.